A veces uno se dedica a escuchar las historias de otros y resulta divertido. Pero al rato, uno se cansa de ser mero espectador y tiene que pasar al guión/dirección/producción: es decir, a preguntar.
Tengo la certeza de que se pregunta demasiado poco y de que la mayoría de la gente no sabe responder. Matizo: no es que la gente no responda, sino que no responde a lo que se le pregunta.

El arte es la diferencia que separa hablar con conversar. Séneca tenía algo que decir a este respecto.