Crecer es un coñazo
Empezamos la vida en un medio acuoso, calentito, buceando permanentemente, alimentados por un tubo sin esfuerzo. El primer trauma llega el día de nuestro nacimiento, cuando el medio hostil nos obliga a hacer algo tan aburrido y monótono como es respirar. Vamos, que si lo sé no nazco.
Los primeros meses se resumen en dormir y succionar un pezón, que si lo pensamos detenidamente, no es mal plan. Los años posteriores el objetivo diario es jugar a todo lo que puedas y el mayor tiempo posible, sin mayor preocupación.
Las cosas empiezan a ponerse jodidas con los exámenes de evaluación y los primeros escarceos amorosos. El término currar se hace presente en tu vida, porque sin trabajar -o sea, sin el maldito esfuerzo- no consigues el éxito en ambos campos. Hay que empollar para sacar buenas notas y estudiar bien tu pose (si eres de los malotes tienes ventaja) para alcanzar ambos objetivos. Durante la adolescencia siempre saqué un suspenso en la asignatura Ligar.
La cosa se pone seria en la universidad, donde tienes que redoblar los esfuerzos de la época anterior, pero aún así, seguimos viviendo los años dorados: tus padres te mantienen y aún puedes llevar bien las resacas.
A partir del momento en que rompes el cascarón y empiezas a buscar trabajo comienza la cuesta abajo. No quiero explayarme mucho en esto porque me deprimo. Básicamente se trata de la mayor parte de tu vida en la que no sólo eres responsable de todo lo que hagas sino que además, en muchos casos, te apetece cargar con más peso y traes descendencia. El ser humano es masoquista.
El domingo se entregan los Oscar. No es mi favorita y se hace un pelín pesada pero ¿a quién no le gustaría ser Benjamin Button? Sobre todo si a medida que vas creciendo te vas convirtiendo… ¡en Brad Pitt!
February 20th, 2009 at 4:13 pm
La vida según Quino
… Pienso que la forma en que la vida fluye está mal. Debería ser al revés: Uno debería morir primero para salir de eso de una vez.
Luego, vivir en un asilo de ancianos hasta que te saquen cuando ya no eres tan viejo para estar ahí.
Entonces empiezas a trabajar, trabajar por cuarenta años hasta que eres lo suficientemente joven para disfrutar de tu jubilación.
Luego fiestas, parrandas, alcohol. Diversión, amantes, novios, novias, todo, hasta que estés listo para entrar a la secundaria…
Después pasas a la primaria y eres un niñ@ que se la pasa jugando sin responsabiliddes de ningún tipo…
Luego pasas a ser un bebé, y vas de nuevo al vientre materno, y ahí pasas los mejores y últimos 9 meses de tu vida flotando en un líquido tibio, hasta que tu vida se apaga en un tremendo orgasmo…
¡¡¡ESO SÍ ES VIDA!!!